Bizcocho de fresa
Este bizcocho es muy tierno y bastante esponjoso, además el sabor de la fresa lo convierte en un postre mágico.
Con zumo recién exprimido y ralladura, este bizcocho queda jugoso y con un sabor a naranja que recuerda a los de toda la vida.
Recreación virtualPrecalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo (160 °C con ventilador). Engrasa un molde redondo de 22 cm y espolvorea harina, o forra la base con papel de horno.
Bate los huevos con el azúcar y la ralladura durante 4–5 minutos, hasta obtener una mezcla clara y espumosa.
Vierte el zumo de naranja y el aceite en hilo, sin dejar de batir a velocidad baja.
Tamiza la harina con la levadura y la sal y mézclala con una espátula, con movimientos envolventes, solo hasta integrarla.
Hornea 35–40 minutos a media altura, sin abrir la puerta los primeros 25. Haz la prueba del palillo, deja templar el bizcocho en el molde y desmóldalo después. Si vas a bañarlo con almíbar, hazlo nada más sacarlo del horno, todavía en el molde.
Truco: antes de sacarlo, pincha el centro con un palillo largo. Si sale limpio, el bizcocho está listo; si sale con masa húmeda, déjalo unos minutos más.
Calienta 80 ml de zumo de naranja con 40 g de azúcar hasta que se disuelva. Pincha el bizcocho recién sacado del horno, todavía en el molde, con un palillo y reparte el almíbar por encima con una cuchara. Deja que lo absorba mientras templa en el molde y desmóldalo después.
Este bizcocho es muy tierno y bastante esponjoso, además el sabor de la fresa lo convierte en un postre mágico.
Un bizcocho atractivo y clásico, si aún no lo has probado, te lo recomendamos.
Un bizcocho clásico donde los haya, un bizcocho con sabor, con vitaminas.
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Jugoso, especiado y con un toque de nueces. La zanahoria aporta humedad y dulzor natural, y la cobertura de queso crema lo convierte en una tarta.
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